Hola a todos.
Lamento mi larga ausencia entre vosotros, pero la Zafira de mi esposa me está dando más problemas de los que puedo resolver y estoy mucho tiempo en ese foro, recabando información y resolviendo los inconvenientes.
Yo solo tengo un Mitsubishi Space Wagon GDI, motor de inyección directa de gasolina. Pero mi esposa tiene un Opel Zafira, y a los 135.000 kms se estropeó el turbo y se cambió también el catalizador, pues se fundió.
Voy a ser muy claro: ¿qué esperamos de un motor diésel?. Básicamente buscamos empuje en bajas y sobre todo bajo consumo. Lo primero que nos pregunta un vendedor de coches, es qué modelo quieres... sin preguntar PARA QUÉ LO QUIERES. Y en segundo lugar, si es medianamente bueno te pregunta los kms. que harás al año. Según la cifra te dirá: diésel sin dudas.
Pues ahora he vivido en mis carnes el odio que le tengo a este tipo de motorización por la cantidad de problemas que me está dando el Opel Zafira de mi esposa. Y la razón es muy evidente: NADIE ME ADVIRTIÓ DE LOS PELIGROS DEL DIÉSEL.
Si una persona vende un objeto, tiene que tener bastante idea de lo que vende. Y los vendedores, movidos por razones de comisiones, o de interés en dar salida a un modelo, o POR LA CANTIDAD DE PROBLEMAS QUE DARÁ, PUES HABRÁ MÁS VISITAS AL TALLER, se empecinan en colocarnos diésel.
Y no siempre se cumple la premisa básica de circulación: los coches con ese motor son básicamente para circular POR CARRETERA O AUTOPISTA, realizando trayectos no muy cortos. Y ningún vendedor explica qué es el volante bimas, qué es el FAP, pieza muy cara con una vida cortaque hay que hacer regeneraciones y el consumo se disparará, o que cuando acabes de circular, HAY QUE DEJAR UN MINUTO EL COCHE AL RALENTÍ, para que EL TURBO ELIMINE EL ACEITE QUE LO LUBRICA. De esta manera el coche sufre mucho menos.
Con todo lo anteriormente expuesto, quiero que cada uno se pregunte el uso que le da al coche. Si el coche básicamente irá por ciudad, con muchos atascos, morirá seguro el FAP, y si no hace bien la deslubricación del turbo, pues EL TURBO SE MORIRÁ.
Mi consejo. Aunque parezca mentira, a veces una mecánica de gasolina, con aparentemente mayor consumo, nos durará mucho más y a la larga tendrá muchos menos problemas y el coste global de coche, contando las averías y desgastes que tiene el diésel, será un ahorro.
En resumen: a partir de ahora, con lo que he aprendido, no me compraré un diésel, ni coche que lleve turbo, gasolina o diésel, o coches que lleven embrague con volante bimasa.... pues este año mi bolsillo ha sufrido mucho todo esto.
Mi cordial saludo y mi solidaridad con los sufridos usuarios que han visto morir su TURBOCOMPRESOR.